La Verdad Sobre La Cocaína

¿Qué es la Cocaína?

cocaine_booklet_es

La palabra cocaína se refiere a la droga en forma de polvo o cristal (En su forma de cristal, se la llama crack.) El polvo se mezcla usualmente con sustancias como el almidón de maíz, talco y/o azúcar u otras drogas como la procaína (un anestésico local) o anfetaminas.

Extraída de las hojas de coca, la cocaína se desarrolló originalmente como un analgésico. Normalmente se inhala, pasando el polvo al torrente sanguíneo a través de las fosas nasales. También puede ser ingerida o frotada en las encías.

Para absorber rápidamente la droga dentro del cuerpo, los drogadictos se la inyectan, pero, esto incrementa sustancialmente el riesgo de sobredosis. Inhalándola como humo o vapor, la velocidad de absorción causa menor riesgo para la salud que la inyección.

El Polvo Blanco Mortal

“Crees que la coca aumentará tus percepciones, que te permitirá superarte a ti mismo, que serás capaz de controlar cosas. Es una crueldad sin sentido. Después de un tiempo, dejas de pagar tus facturas, no te bañas más, abandonas a tus amigos y a tu familia. Te llegas a quedar sólo y desvalido”. — Nigel

La cocaína es una de las drogas más peligrosas conocidas por el hombre. Una vez que la persona empieza a tomar la droga, se ha comprobado que es casi imposible liberarse de sus garras, física y mentalmente. Físicamente estimula receptores clave (terminaciones nerviosas que perciben cambios en el cuerpo) dentro del cerebro que, a su vez, crean una euforia para la cual los consumidores desarrollan tolerancia rápidamente. Solamente dosis más altas y el consumo más frecuente pueden causar el mismo efecto.

Hoy, la cocaína es un negocio mundial, un mercado multimillonario. Los consumidores abarcan todas las edades, ocupaciones y niveles económicos, incluyendo niños de escuela tan pequeños como de ocho años de edad.

El consumo de cocaína puede llevar a la muerte por fallo respiratorio, apoplejía (paro cerebral), hemorragia cerebral (derrame en el cerebro) o ataque cardiaco. Los niños nacidos de madres cocainómanas vienen al mundo siendo adictos ellos mismos. Muchos sufren defectos de nacimiento y muchos otros problemas.

A pesar de los peligros, el consumo de la cocaína continúa incrementándose, probablemente porque los consumidores encuentran muy difícil escapar de los primeros pasos que les llevan a la caída inevitable por la oscura senda que conduce a la adicción.

 

ESTADÍSTICAS INTERNACIONALES

Las encuestas muestran que aproximadamente la mitad de los clientes de los clubes de baile europeos se han “colocado” alguna vez con cocaína.

La cocaína es la segunda droga ilegal más traficada en el mundo. Las estadísticas más recientes muestran que la incautación internacional de cocaína ha continuado incrementándose, alcanzando ya 756 toneladas, con las cantidades más grandes interceptadas en Sudamérica, seguida de Norteamérica.

De acuerdo con el Centro de Supervisión de Drogas y Adicción a las Drogas Europeo, la cocaína es también la segunda droga ilegal más comúnmente usada en Europa. Entre jóvenes (de 15 a 34 años), se estima que 7,5 millones han usado cocaína al menos una vez en su vida, 3,5 millones en el último año y 1,5 millones en el último mes.

En los Estados Unidos, la encuesta nacional de consumo de drogas y salud pública de 2006, informa que 35,3 millones de estadounidenses mayores de 12 años declararon haber consumido cocaína. Entre los adultos jóvenes de entre los 18 y 25 años, la tasa de consumo en el año pasado fue del 6,9%. Entre los estudiantes de bachillerato, el 8,5% de los estudiantes del último grado había consumido cocaína en algún momento de su juventud, según el Monitoring the Future Study (Estudio de observación del futuro) de 2006, del National Institute for Drug Abuse (Instituto nacional de abuso de drogas).

En los Estados Unidos la cocaína continúa siendo la droga ilegal más frecuentemente mencionada por los servicios de emergencia de hospitales, informó Drug Abuse Warning Network (red de alerta sobre abuso de drogas). En 2005 se reportaron 448.481 visitas a los departamentos de emergencia, en las que estaba involucrada la cocaína.

“Mi amigo tomó drogas durante cuatro años, tres de los cuales fueron drogas duras como la cocaína, el LSD, la morfina y muchos antidepresivos y analgésicos. Realmente cualquier cosa que pudiera caer en sus manos. Se quejaba todo el tiempo de terribles dolores de cuerpo y sólo se ponía peor y peor, hasta que finalmente fue a ver a un médico.

El médico le dijo que no había nada que se pudiera hacer por él y que debido al deterioro de su cuerpo, no viviría mucho tiempo más. En pocos días, estaba muerto”.
— Daniel

¿POR QUÉ LA COCAÍNA ES TAN EXTREMADAMENTE ADICTIVA?

En conjunto con la metanfetamina: un estimulante del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) altamente adictivo, la cocaína crea la mayor dependencia psicológica de todas las drogas. Estimula centros de placer clave dentro del cerebro y causa euforia extrema.

La tolerancia a la cocaína se desarrolla rápidamente; el adicto fracasa pronto en alcanzar el mismo “viaje” experimentado anteriormente con la misma cantidad de cocaína.

COMBINACIÓN MORTÍFERA DE DROGAS

Algunas veces la cocaína se toma con otras drogas, incluyendo tranquilizantes, anfetaminas: un estimulante del sistema nervioso central, a menudo llamado “speed”, marihuana y heroína. Tales combinaciones incrementan en gran medida el peligro de usar cocaína. Además de la probabilidad de desarrollar un hábito a dos drogas, uno puede fácilmente crear una mezcla de narcóticos que resulte fatal.

“Ya no tenía más futuro. No podía ver cómo podría escapar de mi dependencia a la cocaína. Estaba perdida. Estaba que ‘estallaba’ y era incapaz de frenar mi consumo continuo y grave de cocaína. Tenía alucinaciones en las que animales se arrastraban bajo mi piel. Los sentía cada vez que me inyectaba y me rascaba con la punta de la jeringa hasta que empezaba a sangrar, tratando de hacerlos salir. Una vez estuve sangrando tanto que me tuvieron que llevar al hospital”. — Stefany

LOS EFECTOS DE LA COCAÍNA

¿Cuáles son los efectos de la cocaína a corto plazo?

La cocaína causa un intenso viaje de corta duración seguido inmediatamente por su opuesto: depresión intensa, tensión nerviosa y ansia por más droga. Los que la consumen a menudo no se alimentan ni duermen apropiadamente. Pueden experimentar un marcado incremento del ritmo cardíaco, espasmos musculares y convulsiones. La droga puede hacer que la gente se sienta paranoica, enojada, hostil y ansiosa, incluso cuando no están bajo su influencia.

Sin tener en cuenta la cantidad de la droga que se use o la frecuencia de su consumo, la cocaína incrementa el riesgo de ataque cardiaco, apoplejía o fallos respiratorios, cualquiera de los cuales puede resultar en una muerte repentina.

¿Cuáles son los efectos de la cocaína a largo plazo?

La expresión “droga endemoniada” se acuñó originalmente hace muchos años para describir los efectos secundarios negativos del consumo constante de cocaína. Según aumenta la tolerancia a la droga, se vuelve necesario tomar cantidades cada vez más grandes para lograr la misma intensidad. El uso prolongado diario causa privación de sueño y pérdida de apetito. Una persona puede volverse psicótica y empezar a tener alucinaciones.

Como la cocaína interfiere con las formas en que el cerebro procesa las sustancias químicas, uno necesita más y más droga tan sólo para sentirse “normal”. La gente que se vuelve adicta a la cocaína (como a la mayoría de las otras drogas) pierde interés en otras áreas de la vida.

El bajón de la droga causa una depresión tan severa que la persona hará casi cualquier cosa para obtener la droga; incluso asesinar.

Y si no puede conseguir cocaína, la depresión se vuelve tan intensa que puede llevar al adicto al suicidio.

Efectos a corto plazo

 

Efectos a largo plazo

La cocaína causa daño al corazón, riñones, cerebro y pulmones.

“Ni te acerques a la cocaína. Perdí dos años de mi vida en la cárcel a causa de esta droga. Y cuando salí, la vida era tan dura que empecé a consumir la droga de nuevo. Conozco 10 chicas que se volvieron prostitutas a causa de la coca. Es mucho más peligrosa y degradante de lo que creemos. En ese momento no nos damos cuenta del grado en que nos está destruyendo”. — Liliana

 

NIÑOS: LAS VÍCTIMAS MÁS INOCENTES DE LA COCAÍNA

Frecuentemente uno escucha decir: “Sí, yo consumo drogas, ¡pero ese es mi problema!”. Pero el consumo de drogas siempre tiene víctimas inocentes, desde aquellos que se convierten en presa de los adictos, que buscan, a través de medios desesperados, cómo financiar su hábito de drogas, hasta aquellos que mueren en accidentes de tráfico causados por conductores bajo la influencia de las drogas.

Las víctimas más trágicas de la cocaína son los bebés nacidos de madres que consumen la droga durante el embarazo. Sólo en los Estados Unidos, decenas de miles de bebés nacen afectados por la cocaína cada año. Aquellos que no son adictos, usualmente sufren de una variedad de problemas físicos que pueden incluir nacimiento prematuro, bajo peso al nacer, crecimiento atrofiado, defectos de nacimiento y daños al cerebro y al sistema nervioso.

Los bebés que nacen con poco peso son veinte veces más propensos a morirse en el primer mes de vida que los bebés que nacen con peso normal, y se enfrentan a un mayor riesgo de incapacidades de por vida como el retardo mental y daño cerebral.

Aún se tiene que medir todo el impacto de esta tragedia humana sobre la sociedad.

LA COCAÍNA: UNA BREVE HISTORIA

Lo que empezó como una tradición religiosa en los Andes, se ha convertido en un abuso a lo largo del mundo.

La coca es uno de los estimulantes de origen natural más antiguos, más potentes y más peligrosos que existen. Tres mil años antes del nacimiento de Cristo, los antiguos incas en los Andes mascaban hojas de coca para acelerar el latido de sus corazones y de su respiración, para contrarrestar de esta manera los efectos de vivir escasos de aire de las montañas.

Los nativos peruanos mascaban hojas de coca sólo durante ceremonias religiosas. Este tabú se violó cuando los soldados españoles invadieron Perú en 1532. Los indios que trabajaban a la fuerza en las minas de plata españolas eran mantenidos con suministros de hojas de coca, porque les hacía más fáciles de controlar y explotar.

La cocaína fue por primera vez sintetizada (extraída de las hojas de la coca) en 1859 por el químico alemán Albert Niemann. No fue sino hasta 1880 cuando empezó a hacerse popular en la comunidad médica.

Psicoanalista austriaco Sigmund Freud. (Créditos fotográficos: Biblioteca de fotos del Museo de Freud)

El psicoanalista austriaco Sigmund Freud, quien usaba la droga personalmente, fue el primero en promover el uso de la cocaína en forma general como un tónico para curar la depresión y la impotencia sexual.

En 1884, publicó un artículo titulado “Über Coca” (Sobre la Coca) en el cual promovía los “beneficios” de la cocaína, llamándola una sustancia “mágica”.

Freud, sin embargo, no era un observador objetivo. Consumía cocaína regularmente, la prescribía a su novia y a su mejor amigo y la recomendaba para uso general.

Aunque observó que la cocaína había conducido a la “decadencia física y moral”, Freud continuó promoviendo la cocaína entre sus amigos cercanos, uno de los cuales terminó sufriendo de alucinaciones paranoicas con “serpientes blancas que se arrastraban por su piel”.

También creía que, “para los humanos la dosis tóxica (de cocaína) es muy alta, y no parece haber una dosis mortal”. Al contrario de esta creencia, uno de los pacientes de Freud murió por una sobredosis que él le prescribió.

En 1886, la droga logró mayor popularidad cuando John Pemberton incluyó las hojas de coca como ingrediente en su nuevo refresco: la Coca Cola. Los efectos eufóricos y vigorizantes sobre el consumidor ayudaron a elevar la popularidad de la Coca Cola a comienzos de siglo.

A partir de la década de 1850 hasta principios de 1900, personas de todas las clases sociales comúnmente usaban elixires con cocaína y opio (pociones mágicas o médicas), tónicos y vinos. Celebridades que promovieron los efectos “milagrosos” de los tónicos y elixires de cocaína, incluyeron al inventor Thomas Edison y la actriz Sarah Bernhardt. En esa época, la droga llegó a ser popular en la industria del cine mudo y los mensajes a favor de la cocaína que salían de Hollywood influenciaron a millones de personas.

El consumo de cocaína aumentó en la sociedad y los peligros de la droga poco a poco se volvieron más evidentes. La presión pública obligó a que en 1903 la compañía Coca Cola eliminara las hojas de coca de su refresco.

En 1905, se volvió popular esnifar cocaína y en menos de cinco años, los hospitales y médicos comenzaron a informar en su literatura, de casos de daño nasal causados por el uso de esta droga.

En 1912, el gobierno de los Estados Unidos informó de 5 mil muertes relacionadas con la cocaína en un año; y para 1922 la droga fue prohibida oficialmente.

En la década de los 70, la cocaína surgió como la nueva droga de moda para los artistas y hombres de negocios. Parecía la compañera perfecta para un viaje por el carril de alta velocidad. Suministraba “energía” y ayudaba a la gente a permanecer “alerta”.

En algunas universidades norteamericanas, el porcentaje de estudiantes que habían experimentado con cocaína se incrementó diez veces entre 1970 y 1980.

A finales de 1970, los traficantes de drogas empezaron a establecer una elaborada red de contrabando de cocaína en los Estados Unidos.

Tradicionalmente, era una droga de hombres ricos, debido al alto costo para mantener el hábito de cocaína. A finales de los 80, la cocaína ya no fue más una alternativa para los ricos. Para entonces, tenía la reputación en Norteamérica de ser la droga más adictiva y peligrosa, ligada a la pobreza, el crimen y la muerte.

A principios de los 90, los carteles de la droga producían y exportaban de 500 a 800 toneladas de cocaína al año, que la embarcaban no sólo a los Estados Unidos sino también a Europa y Asia. Los carteles más grandes fueron desmantelados por los organismos de cumplimiento de la ley a mediados de los 90, pero fueron reemplazados por grupos más pequeños, con más de 300 organizaciones que se sabe que están activas en el contrabando de drogas actualmente.

Hacia 2008, la cocaína se había convertido en la segunda droga ilegal más traficada en el mundo.

LO QUE TE DIRÁN LOS TRAFICANTES

Cuando se encuestó a adolescentes para averiguar por qué habían empezado a consumir drogas, el 55% contestó que fue debido a la presión de sus amigos. Ellos querían ser geniales y populares. Los traficantes saben esto.

Se te acercan como un amigo y ofrecen “ayudarte” con “algo para olvidar”. La droga te “ayudará a integrarte” o “a ser popular”.

Los traficantes, motivados por las ganancias que obtienen, dirán cualquier cosa para que compres sus drogas. Ellos te dirán que “la cocaína hará de tu vida una fiesta”.

A ellos no les importa si las drogas arruinan tu vida mientras sigan cobrando. Lo único que les importa es el dinero. Antiguos traficantes han admitido que veían a sus compradores como “peones en un juego de ajedrez”.

Conoce la realidad acerca de las drogas. Toma tus propias decisiones.

“Con la coca, eres como una palomilla atrapada en una lámpara. Te atrae más y más y no te puedes detener. No es algo físico. Está dentro de tu cabeza. Mientras más tienes, más consumes. Yo me he inyectado a mí misma cada diez minutos. Pedí un préstamo en el banco para comprarla. Un día me quedé sin trabajo. Esto era peor. Solía inyectarme todo el tiempo. Esta cosa me volvió loca. Yo lo sabía, pero continué. Me volví un fracaso total”.— Mariangel

LA VERDAD SOBRE LAS DROGAS

Las drogas son esencialmente venenos. La cantidad que se consuma determina su efecto.

Una pequeña cantidad actúa como estimulante (te acelera). Una cantidad mayor, actúa como sedante (te entorpece). Una cantidad aún mayor puede envenenar y matar a la persona.

Esto es cierto para cualquier droga. Sólo la cantidad requerida para alcanzar el efecto varía.

La respuesta verdadera es conocer los hechos reales y no consumir drogas en primer lugar.

Pero muchas drogas tienen otro riesgo: afectan directamente a la mente. Pueden distorsionar la percepción del consumidor acerca de lo qué está sucediendo alrededor de él o ella. Como resultado, las acciones de la persona pueden ser extrañas, irracionales, inapropiadas y hasta destructivas.

Las drogas bloquean todas las sensaciones, tanto las deseadas como las no deseadas. Así que, mientras proporcionan ayuda a corto plazo aliviando el dolor, también anulan la habilidad, la lucidez y nublan tu capacidad de pensar.

Los medicamentos son drogas que pretenden acelerar, desacelerar o cambiar la manera en que el cuerpo está funcionando, tratando de hacerlo funcionar mejor. Algunas veces son necesarias. Pero aún así, no dejan de ser drogas: actúan como estimulantes o sedantes, y una gran cantidad puede matarte. Así que, si no usas los medicamentos como se supone que deben ser usados, pueden ser tan peligrosos como las drogas ilegales.