La Verdad Sobre Los Analgésicos

Abuso de Analgésicos con Receta Médica

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Aunque el uso de muchas de las drogas de la calle presenta un ligero descenso en Estados Unidos, el abuso de los fármacos con receta se está incrementando. En 2007, 2,5 millones de estadounidenses abusaron de los fármacos con receta médica por primera vez, lo que puede compararse con los 2,1 millones que utilizaron marihuana por primera vez.

Los fármacos con receta médica son los que más consumen los adolescentes, después de la marihuana, y casi la mitad de los adolescentes que están consumiendo fármacos con receta médica, toman analgésicos.

¿Por qué tanta gente joven consume fármacos con receta médica para drogarse?

Según una encuesta, cerca del 50% de los adolescentes considera que consumir fármacos con receta médica es mucho más seguro que utilizar las drogas ilegales que se encuentran en las calles.

Lo que muchos de estos jóvenes no saben es el riesgo al que se exponen al consumir estas potentes drogas capaces de alterar la mente de las personas. El uso prolongado de los analgésicos puede llevar a la dependencia, aún en el caso de personas a quienes se les recetan para aliviar una condición médica, pero que con el tiempo caen en la trampa del abuso y la adicción.

En algunos casos, los peligros de los analgésicos no se manifiestan hasta que es demasiado tarde. En 2007, por ejemplo, el abuso del analgésico Fentanil mató a más de 1.000 personas. Se encontró que el fármaco era de treinta a cuarenta veces más poderoso que la heroína.

¿QUÉ SON LOS ANALGÉSICOS?

Los analgésicos médicos son drogas poderosas que interfieren con la transmisión de las señales del sistema nervioso a los nervios que percibimos como dolor. La mayoría de los analgésicos también estimulan porciones del cerebro que se relacionan con el placer. En consecuencia, además de bloquear el dolor, producen un “subidón”.

A los más poderosos analgésicos médicos se les llama opiáceos, que son parecidos al compuesto del opio.1 Están fabricados para reaccionar sobre el sistema nervioso de la misma manera que las drogas derivadas de la amapola, como la heroína. Los analgésicos opiáceos de los cuales se consume más comúnmente incluyen oxicodona, hidrocodona, la meperidina, la hidromorfona y propoxicodonafeno.

La oxicodona tiene el mayor potencial de abuso y presenta los mayores riesgos. Es tan poderosa como la heroína y afecta al sistema nervioso de la misma forma. La oxicodona se comercializa con muchos nombres, tales como Percodan, Endodan, Roxicodonaprin, Percocet, Endocet, Roxicodonacet y OxyContin. Se presenta en forma de tableta.

La hidrocodona se utiliza en combinación con otras sustancias químicas y está disponible en medicamentos con receta médica para el dolor, como tabletas, cápsulas y jarabes. Los nombres comerciales incluyen: Anexsia, Dicodid, Hycodan, Hycomine, Lorcet, Lortab, Norco, Tussionex y Vicodin. La producción y venta de esta droga se ha incrementado de forma significativa en los años recientes, al igual que su uso ilegal.

La meperidina (cuya marca comercial es el Demerol, y en España es Dolantina) y la hidromorfona (Dilaudid o Jurnista en España) vienen en tabletas, y el propoxifeno (Darvon) en cápsulas, pero se sabe que las tres se aplastan y se inyectan, inhalan o fuman. El Darvon, prohibido en el Reino Unido desde 2005, se encuentra entre las diez drogas más nombradas en muertes por abuso de drogas en Estados Unidos. El Dilaudid (Jurnista en España), es considerado ocho veces más potente que la morfina, a menudo se le llama “heroína de farmacia” en las calles.

“A los 20 años de edad me hice adicto a un narcótico.2 , que comenzó con una receta después de una cirugía. En las semanas que siguieron [a la operación] además de consumir oralmente las tabletas, el aplastarlas me permitía destruir el mecanismo de acción controlada y tragar o inhalar la droga. También puede inyectarse para producir una sensación idéntica a la de una inyección de heroína. La abstinencia física de la droga no es nada menos que dolor agonizante.”— James

1.opio: un extracto parduzco y pastoso de la amapola.

2.narcótico: una droga que afecta al sistema nervioso central (cerebro y espina dorsal), el cual puede causar mareos, falta de coordinación e inconsciencia.

NOMBRES CALLEJEROS

ANALGÉSICOS

Nombre Genérico

Oxicodona

Propoxifeno

Hidromorfona

Meperidina

Hidrocodona

Nombres de marcas

OxyContin

Percodan

Percocet

Roxiprin

Roxicet

Endodan

Endocet

Anexsia

Dicodid

Hycodan

Hycomine

Lorcet

Lortab

Norco

Tussionex

Vicodin

Darvon

Dilaudid

Demerol

Nombres callejeros

Heroína rustica

Hydros

Demmies

Rosas

Balones

Jugo

Dillies

Oxy 80s

heroína del montañés

Dopa

COMPRENDIENDO PORQUÉ LOS ANALGÉSICOS SE VUELVEN TAN ADICTIVOS

Las familias protestan contra los analgésicos mortales. Expertos en rehabilitación dicen que la adicción a poderosos analgésicos como el OxyContin está entre las adicciones más difíciles de eliminar.Créditos fotográficos: OxyABUSEKills.com

Los analgésicos opiáceos producen una euforia de corta duración, pero también son adictivos.

El consumo prolongado de analgésicos puede llevar a la dependencia física. El cuerpo se adapta a la presencia de la sustancia y si uno deja de consumir la droga de forma repentina, pueden presentarse síntomas de abstinencia. O el cuerpo podría desarrollar una tolerancia a la droga, lo que significa que se deben consumir dosis más fuertes para conseguir los mismos efectos.

Las familias protestan contra los analgésicos mortales. Expertos en rehabilitación dicen que la adicción a poderosos analgésicos como el OxyContin está entre las adicciones más difíciles de eliminar.

Como todas las drogas, los analgésicos simplemente ocultan el dolor por el cual se toman. No “curan” nada. Una persona que continuamente intenta aliviar el dolor podría llegar a tomar dosis cada vez mayores, sólo para descubrir que no puede pasar a través del día sin la droga.

Los síntomas de abstinencia pueden incluir agitación, dolores musculares y de huesos, insomnio, diarrea, vómito, escalofríos con piel de gallina (conocidos como “síndrome de abstinencia”), y movimientos involuntarios de las piernas.

Uno de los riesgos más graves de los opiáceos es la depresión respiratoria: altas dosis pueden causar que la respiración reduzca de ritmo al punto que se detiene y el consumidor muere.

“Soy adicto a los analgésicos recetados por los médicos. Comencé a tomar [algunos] analgésicos por prescripción médica hace algunos años cuando mi doctor me los recetó para tratar el dolor post operatorio generado por una cirugía de la columna… A lo largo de los últimos años he tratado de acabar con mi dependencia de los analgésicos y, de hecho, en dos ocasiones me interné en clínicas médicas en un intento por lograrlo.

Recientemente hice un acuerdo con mi médico acerca de los siguientes pasos”.

— Extracto de una declaración en directo del comentarista de radio Rush Limbaugh. Viernes 10 de octubre de 2003, según Premiere Radio, su emisora.

OXYCONTIN, LA “HEROÍNA RÚSTICA”

Como el OxyContin, una versión del analgésico oxicodona, provoca en el sistema nervioso una reacción similar a la de la heroína y el opio, algunos adictos lo están utilizando como sustituto, o como complemento, de los opiáceos de la calle, como la heroína.

Han sucedido robos a mano armada en farmacias, donde el ladrón sólo exigió OxyContin, no dinero en efectivo. En algunas áreas, principalmente en la zona este de Estados Unidos, el OxyContin ha sido la droga que más preocupa a las autoridades encargadas del cumplimiento de la ley.

El OxyContin, ampliamente conocido como “la heroína rústica” debido a su abuso en las comunidades de los montes Apalaches, se ha convertido en un gran problema de criminalidad en Estados Unidos. En un condado, se estimó que la adicción a esta droga estaba relacionada con el 80% de los delitos cometidos.

“Yo no creía que tenía un problema de ‘drogas’; compraba las pastillas en la farmacia. Eso no afectaba a mi trabajo. A veces me sentía un poco cansado por las mañanas, pero eso era todo. Me di cuenta de que tenía un problema cuando tomé una sobredosis de cerca de cuarenta pastillas y acabé en el hospital. Pasé doce semanas en la clínica venciendo mi adicción”. — Alex

LOS EFECTOS MENTALES Y FISIOLÓGICOS DE LOS CALMANTES

“Casi todo el tiempo que puedo recordar, he tenido altibajos. Me molestaba fácilmente por las cosas más insignificantes, tenía arrebatos de ira, o sentía odio hacia alguien sin ningún motivo. Durante mucho tiempo, pensé que era bipolar. Comencé a tomar drogas el pasado octubre para tratar de resolver mis sentimientos indeseados. Pero lo creas o no, ¡sólo hicieron que las cosas empeoraran!Ahora tenía que ocuparme de mi adicción y mis problemas emocionales”. — Tomás

CALMANTES: UNA BREVE HISTORIA

Los opiáceos altamente adictivos, derivados de la semilla de la adormidera, se han utilizado a lo largo de miles de años tanto para propósitos recreativos como medicinales. Créditos fotográficos: AP Wideworld

Los opiáceos, originalmente derivados de la semilla de la adormidera, se han utilizado durante miles de años tanto para propósitos recreativos como medicinales. La sustancia activa más importante en el opio es la morfina, llamada así en honor a Morfeo, el dios griego de los sueños. La morfina es un calmante muy poderoso, pero también es sumamente adictiva.

En el siglo XVI, el láudano, opio preparado en una solución alcohólica, se utilizó como calmante.

La morfina se extrajo del opio por primera vez en forma pura a principios del siglo XIX. Se utilizó ampliamente como calmante durante la guerra civil americana, y muchos soldados se hicieron adictos a ella.

La codeína es una droga menos poderosa que se encuentra en el opio pero que puede ser sintetizada (fabricarse). En 1830 en Francia, Jean Pierre Robiquet aisló la codeína por primera vez, con el fin de reemplazar al opio sin refinar, para propósitos médicos. Se utilizaba mayormente como remedio para la tos.

Créditos fotográficos: AP Wideworld

A principios del siglo XIX, se incrementó el uso del opio con fines recreativos y para 1830, la dependencia de la droga en Inglaterra alcanzó su punto más alto. En 1839, los británicos enviaron barcos de guerra a la costa de China, en respuesta al intento de esa nación de prohibir el tráfico de opio. Así se inició la “primera guerra del opio”.

En 1874, varios químicos desarrollaron la heroína, en un intento por encontrar una forma menos adictiva de la morfina. Pero la heroína era el doble de potente que la morfina, y la adicción a la heroína se convirtió enseguida en un grave problema.

Un frasco de tabletas de codeína; todos los opiáceos alivian temporalmente el dolor pero son altamente adictivos.
Un frasco de tabletas de codeína; todos los opiáceos alivian temporalmente el dolor pero son altamente adictivos.

En 1905 el Congreso de Estados Unidos prohibió el opio y al año siguiente se aprobó la Ley de Drogas y Alimentos que exigía que se incluyera en la etiqueta, el contenido de todos los medicamentos.

En 1937, los científicos alemanes Max Bockmühl y Gustav Ehrhart, de la compañía IG Farben, sintetizaron por primera vez la metadona. Estaban buscando un calmante de fácil utilización durante una cirugía, que tuviera un menor potencial adictivo que el de la morfina o la heroína.

Sin embargo muchos creen que la metadona es aún más adictiva que la heroína.

Entre tanto, el comercio ilegal de opio estuvo en alza. Para 1995, el sudeste asiático ya producía 2.500 toneladas anuales.

Con la aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos, aparecieron en el mercado calmantes nuevos: Vicodin en 1984, OxyContin en 1995 y Percocet en 1999.

Todos estos son opiáceos sintéticos (fabricados por el hombre) que son imitaciones de los calmantes naturales del cuerpo.

ESTADÍSTICAS INTERNACIONALES

Entre aquellos que se encontraban consumiendo drogas ilegales por primera vez en 2007, las sustancias más populares eran la marihuana y los analgésicos con receta; los usaban aproximadamente el mismo número de estadounidenses de 12 años o más. El uso no médico de los analgésicos aumentó el 12%.

Uno de cada diez estudiantes de enseñanza media superior en Estados Unidos admite estar abusando de los analgésicos con receta médica.

El consumo de analgésicos representa tres cuartas partes del problema general del consumo de fármacos con receta médica. El analgésico hidrocodona es el producto farmacéutico controlado que más comúnmente se consume en Estados Unidos.

Se encontró que la metadona, que antes se usaba en Centros para el Tratamiento de Adicciones, y que ahora utilizan los médicos como analgésico, fue la causa de 785 muertes sólo en el Estado de Florida, en 2007.

El abuso de analgésicos con receta también está aumentando en estadounidenses de mayor edad, e involucra en particular a analgésicos contra la ansiedad como Alprazolam y calmantes como OxyContin dona.

Se dice que en el Reino Unido, decenas de miles de personas son dependientes de analgésicos tales como la Solpadeína y el Neurofen Plus.

Médicos y terapeutas de rehabilitación informan que el abuso de analgésicos con receta es una de las adicciones más difíciles de tratar.

SEÑALES DE ADVERTENCIA ACERCA DE LA DEPENDENCIA DE LOS ANALGÉSICOS CON RECETA MÉDICA

Aunque los analgésicos que los médicos recetan con más frecuencia: (OxyContin, Vicodin, Metadona, Darvocet, Lortab, Lorcet y Percocet), alivian el dolor, también pueden hacer que los cuerpos de las personas empiecen a “necesitar” las drogas para poder sentirse “normales”.

Presentamos aquí diez indicios que debes observar si crees que alguien que conoces podría estar experimentando una dependencia de estas drogas:

1. Incremento en su consumo: el incrementar la dosis con el paso del tiempo, debido a una mayor tolerancia a la droga y a la necesidad de una cantidad mayor para que tenga el mismo efecto.

2. Cambios en la personalidad: variaciones en la energía, el estado de ánimo y la concentración debido a que las responsabilidades habituales se vuelven secundarias a la necesidad de la droga.

3. Alejamiento de la sociedad: alejamiento de la familia y de los amigos.

4. Utilización constante: se continúa con el uso de los analgésicos después de que la condición médica que debían aliviar presenta una mejoría.

5. La persona dedica tiempo a la obtención de recetas médicas: consume mucho tiempo conduciendo grandes distancias y visitando a un gran número de médicos con el fin de conseguir los fármacos.

6. Cambio de hábitos y de apariencia: deterioro en la higiene personal; cambio en los hábitos al comer y al dormir; tos constante, flujo nasal y ojos rojos y vidriosos.

7. Descuida sus responsabilidades: descuida sus quehaceres domésticos y sus deudas; llama más a menudo a la escuela o al trabajo para informar que se encuentra enfermo.

8. Incremento en la sensibilidad: los suspiros, sonidos y emociones normales, se vuelven demasiado estimulantes para la persona; tiene alucinaciones.

9. Períodos de inconsciencia temporales y pérdida de la memoria: olvida cosas que han ocurrido y experimenta períodos de inconsciencia.

10. Está a la defensiva: si siente que alguien está descubriendo su secreto, se pone a la defensiva y responde con violencia a preguntas simples, en un intento de ocultar la dependencia a las drogas.

LA VERDAD SOBRE LAS DROGAS

La respuesta verdadera es conocer los hechos reales y no consumir drogas en primer lugar.

Las drogas son esencialmente venenos. La cantidad que se consume determina su efecto.

Una pequeña cantidad actúa como estimulante (te acelera). Una cantidad mayor, actúa como un sedante (te entorpece). Una cantidad aún mayor puede envenenar y matar a la persona.

Esto es cierto para cualquier droga. Sólo varía la cantidad requerida para alcanzar el efecto.

Pero muchas drogas tienen otro riesgo: afectan directamente a la mente. Pueden distorsionar la percepción del consumidor de qué está ocurriendo alrededor de él o de ella. Como resultado, las acciones de la persona pueden ser extrañas, irracionales, inapropiadas y hasta destructivas.

Las drogas bloquean todas las sensaciones, tanto las deseadas como las no deseadas. Así que, mientras proporcionan ayuda a corto plazo aliviando el dolor, ellas también anulan la habilidad y el estado de alerta y nublan tu capacidad de pensar.

Los medicamentos son drogas que pretenden acelerar, desacelerar o cambiar la manera en que el cuerpo está funcionando, tratando de hacerlo funcionar mejor. Algunas veces son necesarios. Pero aún así, no dejan de ser drogas: actúan como estimulantes o sedantes, y demasiada cantidad puede matarte. Así que, de acuerdo a lo anterior, si no usas los medicamentos como se supone que deben ser usados, pueden ser tan peligrosos como las drogas ilegales.